sábado, 28 de febrero de 2015

6 recomendaciones para reducir el riesgo de cáncer

6 recomendaciones para reducir el riesgo de cáncer


Por: Marga Castillo. ¿Existen los alimentos contra el cáncer? ¿Qué hay que comer y evitar en la dieta para disminuir el riesgo? ¿Qué hay de cierto en lo que creemos que sabemos? Una revisión de los principales estudios que han demostrado una cierta capacidad para prevenirlo concluye que se pueden establecer seis recomendaciones nutricionales básicas: algunas son ya conocidas; otras, no tanto.
Un estudio publicado en The Journal of the American College of Nutrition concluye que hay seis pautas nutricionales que nos pueden ayudar si queremos mantener el cáncer alejado de nuestras vidas: No tomar o limitar el consumo de leche y lácteos, carnes rojas y procesadas y carnes y pescados a la parrilla, no beber alcohol y comer más frutas y verduras, y más soja en el caso de las mujeres.
Los investigadores han revisado la literatura científica existente que ha conseguido establecer pruebas concluyentes sobre los alimentos en relación al cáncer que han sentado las bases de las recomendaciones nutricionales. Para ello han revisado los resultados de los más relevantes ensayos clínicos al respecto: estudios epidemiológicos, ecológicos y ensayos randomizados, de cohorte y control en pacientes sanos y diagnosticados, todos ellos recopilados por el Fondo Mundial para la Investigación en Cáncer (WCRF, en sus siglas inglesas) y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (AICR).
Concluyen que en función de los datos que se conocen, se puede afirmar que hay ciertos alimentos y pautas dietéticas para los que sí hay evidencia científica suficiente respecto al menor riesgo de cáncer. Así, se pueden establecer seis conclusiones principales, sin olvidar que siempre hay que aplicar el principio de precaución respecto a los efectos de la nutrición en la salud: la pauta dietética, y no el alimento en sí, es lo importante. Elegir lo que comes influye en tu salud, pero no se puede afirmar que haya «alimentos con propiedades “medicinales”» capaces de evitar enfermedades.
En otras palabras, señalan los científicos en el estudio: «continuamente se están publicando estudios acerca de qué alimentos tienen capacidad para prevenir el cáncer. Aunque existen pruebas sólidas respecto a pautas de vida que pueden ayudar a prevenirlo, desafortunadamente, las lagunas en la investigación nutricional dificultan hacer recomendaciones generales para algunas áreas».
Esta revisión establece una serie de recomendaciones nutricionales que han demostrado tener una relación sustancial -aunque no concluyente- en la influencia del riesgo y mecanismos biológicos de actuación que en teoría están implicados en la progresión de la enfermedad».
Esta revisión, de la que se hace eco la web I Fucking Love Science, es una herramienta útil tanto para profesionales de la salud como para pacientes. Por el momento, aparte de estas recomendaciones, los consejos que se quieran aceptar y las pautas que se quieran seguir estarían más condicionadas por las creencias que por lo que sabemos realmente.
1. No tomar o limitar la leche y lácteos en hombres reduce el riesgo de cáncer de próstata.
Diferentes estudios establecen que las dietas ricas en calcio son una causa probable de cáncer de próstata y sugieren, pese a una “evidencia todavía inconsistente”, que la leche y sus derivados pueden aumentar los niveles de insulina o estimular el factor de crecimiento similar a la insulina (IGF-I).
Los investigadores apuntan que limitar la leche y los lácteos repercute además en menores niveles de grasas y colesterol, lo que protege contra las enfermedades cardiovasculares y trastornos gastrointestinales. Aunque Limitar o evitar la leche y los lácteos supone limitar la principal fuente de calcio de la dieta, también se puede obtener de otros alimentos: verduras de hoja verde, legumbres, alimentos fortificados y bebidas vegetales (soja, arroz, coco, arroz, avena…).
2. No beber alcohol o hacerlo en contadas ocasiones limita el riesgo de cáncer de boca, faringe, laringe, esófago, colon, recto y mama.
Una bebida alcohólica a la semana, independientemente de su graduación, incrementa el riesgo de cáncer de boca, laringe y faringe en un 24% y cada 10 gramos de alcohol se aumenta el riesgo de carcinoma escamoso celular y cáncer del tracto aéreo-digestivo superior en un 10-15%, especialmente en las mujeres. También se ha descrito un aumento del riesgo un 4% mayor por una bebida a la semana en el caso de cáncer de esófago.
Hay investigaciones que apuntan que el consumo moderado de alcohol (una bebida al día para mujeres y en hombres) se ha asociado al menor riesgo cardiovascular y Alzheimer, aunque el efecto de la abstinencia en estas complicaciones no se ha estudiado.
3. No comer o reducir al mínimo el consumo de carne roja o carne procesada aleja la posibilidad de tumores de colon y recto.
Carnes rojas y procesadas reduce el riesgo de cáncer de colon y recto. Por cada 120 gramos de carne roja o procesada (precocinada, fiambre, salchichas, embutidos) consumida al día se incrementa el riesgo de cáncer colorrectal en un 28%.v
No comer carne, además, reduce el riesgo de diabetes, hipertensión, ictus y enfermedades cardiovasculares. Pese a que la carne es la principal fuente de proteínas, hierro y zinc, se pueden conseguir ingestas similares en dietas vegetarianas.
4. Evitar las carnes y pescados a la brasa o a la parrilla, fritos o asados reduce el riesgo de colon, recto, mama, próstata, riñón y páncreas.
No sólo influye el origen del alimento, sino la forma de cocinarlo. Las carnes rojas, de ave o pescados cocinados a altas temperaturas forma aminas heterocíclicas (AHC) e hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), unas sustancias químicas genotóxicas y mutagénica que se han asociado al cáncer, sobre todo en colon y recto, aunque tiene un papel más débil en otras neoplasias.
No comer carnes a la parrilla ahorra, además, grasas saturadas y colesterol al organismo, con lo que baja el riesgo de enfermedad cardiovascular. No se han descrito inconvenientes si no se consumen.
5. Tomar soja durante la adolescencia reduce el riesgo de cáncer de mama en mujeres y mejora la evolución tras el diagnóstico
Un estudio en mujeres asiáticas concluyó que por cada 113 gramos de soja al día (el equivalente a una taza de leche de soja fortificada, media de tofu o de habas de soja) durante la adolescencia se redujo el riesgo de sufrir cáncer de mama en un 43%.
Los productos de soja que sustituyen la carne y lácteos pueden reducir además, el riesgo de enfermedad coronaria y mejoran la salud ósea. No obstante, la alta ingesta de proteína concentrada de soja puede elevar la insulina, por lo que lo que se recomienda tomar la soja como parte de la dieta y no como suplemento alimenticio, que concentra sus componentes de forma aislada.
6. Comer más frutas y verduras aleja el riesgo de distintos tipos de cáncer
La fruta y la verdura contienen fibra y citoquímicos, incluyendo antioxidantes, que han mostrado un efecto protector frente al cáncer; no obstante, la evidencia es todavía poco concluyente. Se ha descrito una relación estadística inversa entre su consumo y la presencia de cáncer en un estudio de cohorte sobre más de 25.000 personas, mientras que en un amplio metaanálisis redujeron el riesgo de cáncer de esófago en un 64%.
Además de reducir el riesgo de cáncer, los estudios epidemiológicos más importantes han descrito una menor incidencia de enfermedades crónicas y cardiovasculares, aunque no específicamente sobre el cáncer, sobre todo los vegetales de hoja verde. Metaanálisis han descrito una reducción del riesgo del 17% para las enfermedades del corazón, ictus, hipertensión y diabetes tipo 2. Los investigadores concluyen que no se ha demostrado ningún inconveniente en adultos saludables cuya base dietética son las frutas y las verduras.

miércoles, 28 de enero de 2015

Modificaciones antropometricas con el entrenamiento de fuerza en sujetos de 50 a 70 anos




Modificaciones antropometricas con el entrenamiento de fuerza en sujetos de 50 a 70 anos
/ Anthropometric modifications derived from strength training in people from 50 to 70 years of age

González Rave, José María; Delgado Fernández, Manuel; Vaquero Abellán, Manuel.
Arch. med. deporte; 20(94): 121-128, mar. 2003.
Artículo en Español | IBECS (España) | ID: ibc-22906

Resumen

La cantidad de masa muscular y de producción de fuerza disminuye con el incremento de edad. Las disfunciones musculares implican finalmente una fase de dependencia funcional de otras personas. En la última década el entrenamiento de fuerza ha sido usado como el medio para reducir la sarcopenia, fenómeno que produce la disminución de masa muscular en relación a la edad. El objetivo de esta investigación es examinar las diferencias de masa muscular, área de sección transversal y porcentaje graso en atletas y personas activas de 50 a 70 años, antes de un entrenamiento de fuerza, y después de 16 semanas de entrenamiento de fuerza basado en el contraste de cargas ligeras y pesadas en la sesión. Una muestra de 23 sujetos dividida en dos grupos (atletas n=13- físicamente activos: n=10-) fueron medidos antes y después del entrenamiento (variable independiente). Las variables dependientes fueron medidas usando técnicas antropométricas e impedianciometría (BU) (Impedianciómetro modelo Tanita BF-400) para el porcentaje graso. Los resultados sugieren que los atletas y los sujetos activos no tienen diferencias significativas en peso, AST de brazo y muslo y masa muscular medidas con la ecuación de Doupe, aunque el grupo atleta tiene menor porcentaje graso y mayor masa muscular medidas con la ecuación de Martín. Un entrenamiento de fuerza basado en el contraste de cargas pesadas y ligeras causa en ambos grupos mejoras significativas en el área de sección transversal de brazo y muslo, masa muscular y disminuciones en el porcentaje graso medido con antropometría en el grupo atleta. No hubo cambios significativos en el peso corporal ni en el porcentaje graso medido con BIA en el grupo atleta. En conclusión, tras el programa de entrenamiento de fuerza durante 16 semanas, aunque no se han producido cambios significativos en el peso corporal en ninguno de los dos grupos y tampoco en el porcentaje graso del grupo no deportista, se han producido en ambos incrementos altamente significativos de la masa muscular determinada con dos ecuaciones diferentes, aumentos del área de sección transversal de muslos y brazos, así como disminuciones del porcentaje graso en el grupo deportista (AU)

Asunto(s)

sábado, 10 de enero de 2015

De corazón


LISTA DE TAREAS SALUDABLES PARA EMPEZAR EL AÑO CON TODO

De corazón



Un nuevo estudio, publicado en el Journal of the American College of Cardiology, pone de manifiesto la importancia de uno de los retos más típicos de cada comienzo de año: llevar un estilo de vida más sano.

Investigadores de la Universidad de Indiana, la Escuela de Salud Pública de Harvard y del Brigham and Women's Hospital, siguieron a casi 70 mil mujeres durante dos décadas (cada dos años desde 1989 a 2009) y concluyeron que podrían evitarse tres cuartas partes de los ataques cardíacos adoptando seis hábitos saludables, según consigna la agencia Sinc:
1. No fumar.
2. Mantener un índice de masa corporal normal.
3. Practicar alguna actividad física al menos 2,5 horas a la semana.
4. Tomar como máximo una bebida alcohólica al día.
5. Ver menos de siete horas de televisión a la semana.
6. Llevar una dieta equilibrada y de calidad.
"Aunque la mortalidad por enfermedades del corazón en EE.UU ha estado en constante disminución durante las últimas cuatro décadas, las mujeres de 35 a 44 años no han experimentado la misma reducción", explica Andrea K. Chomistek, autora principal del artículo.
"Esta disparidad puede explicarse por estilos de vida poco saludables; por eso queríamos saber qué proporción de casos podría atribuirse a estos hábitos", añade la científica de la Universidad de Indiana.
Durante el seguimiento, 456 mujeres tuvieron ataques cardiacos y 31.691 mujeres fueron diagnosticadas con uno o más factores de riesgo cardiovascular, como diabetes tipo 2, presión arterial alta o colesterol alto en la sangre. La edad media de las mujeres al comienzo del estudio fue 37,1 años; 50,3 años para el diagnóstico de enfermedad cardiaca y 46,8 para el diagnóstico con un factor de riesgo.

Las mujeres que se adhirieron a las seis prácticas tenían un riesgo un 92% menor de ataque al corazón y un 66% menor de desarrollar un factor de riesgo para enfermedades cardiacas.
Para los autores, este menor riesgo supondría que se podrían haber evitado tres cuartas partes de los ataques al corazón y casi la mitad de todos los factores de riesgo en las mujeres más jóvenes si todas ellas hubieran seguido estilos de vida saludables.
Para las mujeres que fueron diagnosticadas con un factor de riesgo, el cumplimiento de al menos cuatro de los principios se asoció con un riesgo significativamente menor de desarrollar enfermedades del corazón.
Además, no fumar, practicar ejercicio físico, comer bien y mantener un peso adecuado se asociaron de forma independiente con un menor riesgo de enfermedad cardíaca. Sin embargo, las mujeres que consumían cantidades moderadas de alcohol -una bebida al día de media- eran las que corrían menor riesgo en comparación con las abstemias y las más bebedoras.
Tal y como concluye Chomistek, "las mujeres deben adoptar estas prácticas, sobre todo si ya están tomando medicamentos para un determinado factor de riesgo como la hipertensión o el colesterol alto. Es una manera fácil de prevenir futuros problemas de corazón".

Tomado de Montevideo Portal

viernes, 9 de enero de 2015

Tres reglas para el entrenamiento de la fuerza


Entrenamiento

Tres reglas para el entrenamiento de la fuerza

La actividad que estimula la fuerza consiste en un gesto motor totalmente diferente del ejercicio aeróbico. Ambos pueden ser máximos, pero el ejercicio de fuerza dura a lo sumo unos minutos, mientras que la actividad aeróbica es cíclica y el gesto motor se replica durante mucho
más tiempo.


El ejercicio de fuerza termina en un lapso de tiempo muy breve y es necesario seguir algunas reglas sencillas para no ocasionar daños en las estructuras que participan en el movimiento.
  • Primera regla: entrar en calor adecuadamente, dando prioridad a los grupos musculares que más se van a exigir. La activación no necesariamente debe ser específica. Sin embargo, conviene tratar de mover en todos los planos del espacio los miembros que se van a ejercitar, sin sobrecargarlos, con un ritmo moderado, para aumentar la amplitud de los gestos motores que no suelen utilizarse durante el día.
  • Segunda regla: conocer la capacidad máxima (1-RM) y los porcentajes de trabajo personales. Si se respetan los porcentajes de carga prescritos para cada ejercicio, el entrenamiento resultará eficaz en función del objetivo establecido. Si el ejercicio resulta "demasiado liviano" o, por el contrario, "demasiado pesado", conviene repetir la prueba máxima para recalibrar la carga.
  • Tercera regla: seguir al pie de la letra el método de ejecución correcto. Hay ejercicios que exigen un esfuerzo mecánico a estructuras delicadas como, por ejemplo, la columna vertebral. Un squat no implicará riesgos siempre que el movimiento se realice de manera adecuada. En caso contrario, podrían ocasionarse molestos dolores de espalda.
Estas tres reglas sencillas permiten entrenarse en condiciones de seguridad. Si se aplican, los beneficios aumentan y los riesgos disminuyen. ¡Salvo que una pesa te caiga sobre un pie!

martes, 6 de enero de 2015

El lado bueno de la fuerza

CONSEJOS PARA REALIZAR UN ENTRENAMIENTO DE FUERZA EXITOSO Y SEGURO

El lado bueno de la fuerza

Entrenar para fortalecer nuestros músculos es vital para llevar una vida sana. Médicos de Harvard brindan consejos para seguir un plan exitoso y seguro.


Las políticas de salud estadounidenses recomiendan realizar ejercicios de fortalecimiento de los principales grupos musculares (piernas, caderas, espalda, pecho, abdomen, hombros y brazos) por lo menos dos veces por semana.
¿Cómo llevar adelante un programa de ejercicios seguro y efectivo? El boletín de la escuela de Medicina de Harvard sugiere lo siguiente:

1. Entrar en calor durante cinco a diez minutos antes de hacer ejercicio -caminar es un buen método para el calentamiento- y culminar la sesión con cinco a diez minutos de relajación y estiramiento.

2. Enfocarse en la forma, y no en el peso. Alinear el cuerpo correctamente y moverse con suavidad de un ejercicio a otro. No cuidar la forma puede provocar lesiones. Muchos expertos sugieren comenzar los entrenamientos de fuerza sin nada de peso, o con un peso muy ligero, para concentrarse en el correcto movimiento y trabajo de los músculos.

3. Manejar el "tempo" de cada ejercicio, no realizar ejercicios impulsivos. Por ejemplo, contar hasta tres cuando se hace el movimiento con una pesa, esperar un segundo en la posición alcanzada, y volver a contar hasta tres para volver a la posición original.

4. Prestar atención a la respiración durante el entrenamiento. Exhalar cuando se está haciendo la fuerza e inhalar cuando se libera el esfuerzo.

5. "Desafiar" a los músculos incrementando suavemente el peso o la resistencia. El peso depende de cada ejercicio y de cada persona, pero cuando comienza a resultar fácil realizar las series de ejercicios, es momento de subir un poco más la apuesta.

6. Darle a los músculos un descanso. El entrenamiento de fuerza causa pequeñas fisuras en el tejido muscular. No son dañinas, sirven para que el músculo crezca más fuerte al repararlas. Es por eso que es importante darle a los músculos al menos 48 horas para recuperarse antes de una nueva sesión de entrenamiento de fuerza.




jueves, 1 de enero de 2015

Caminata nórdica


Caminata nórdica

La caminata nórdica o marcha nórdica o nordic walking es un deporte de resistencia y una forma de ejercicio al aire libre que consiste en caminar con la ayuda de bastones similares a los utilizados en el esquí.

Historia

Los orígenes de este deporte están en los años 30, cuando la mayoría de los esquiadores de fondo ya incluían en sus entrenamientos de verano y otoño lo que llamaban "marcha con bastones" o "caminata con bastones", con el fin de mejorar su condición física y poder en invierno comenzar los entrenamientos con la intensidad adecuada.
Tras los esquiadores nórdicos y sus primeras caminatas nórdicas, algunos de los primeros casos documentados de caminata nórdica, los encontramos en los finlandeses Leena Jääskeläinen, profesora de la Escuela de Viherlaakso (Helsinki), o Tuomo Jantunen, director de la asociación deportiva Suomen Latu.
Posteriormente, en los 80, la caminata nórdica apareció en los EE. UU. bajo el nombre de pole walking, como una versión mucho más efectiva del senderismo clásico. Así, desde 1985 hasta aproximadamente 1988, el norteamericano Tom Rutlin, de Wisconsin, instructor de esquí y corredor de fondo, desarrolló y presentó una nueva técnica de caminar con bastones, a la cual denominó EXERSTRIDER. Prueba de ello, son diversos artículos publicados en la prensa del lugar por aquellas fechas.
No fue hasta el año 1997 cuando el fabricante nórdico Exel llamó al finlandés Marko Kantaneva para crear unos bastones preparados para desarrollar una nueva técnica de caminata nórdica. Una vez adaptados los bastones y desarrollado el sistema de sujeción de éstos a la mano, se presentó finalmente en Finlandia en 1997 como Sauvakävely ("marcha con bastones"). Los primeros monitores de la nueva técnica, entre ellos algunos alemanes, se formaron en este mismo año en el norte del país. En Finlandia, la caminata nórdica es hoy un deporte y afición muy popular.
La práctica de la caminata nórdica o Nordic Walking, llamado así por pimera vez por Kantaneva, como actividad física regular tiene efectos similares al entrenamiento de otros deportes de resistencia. Mejora el 90% de los músculos del cuerpo humano, la capacidad aeróbica, el consumo máximo de oxígeno, la resistencia física, la resistencia psicológica, fortalece el sistema inmunitario, retarda el proceso de envejecimiento.1

La técnica

Para practicar caminata nórdica o Nordic Walking, hay que hacerlo con una técnica correcta. Las diferentes técnicas existentes (Original, INWA, ALFA-247, EXERSTRIDER...) tienen diferencias.

Original

La técnica Original de Marko Kantaneva resulta muy similar al esquí de fondo. Entre los años 1995 y 1997, Kantaneva realizó una tesina de fin de carrera sobre la caminata nórdica, o Nordic Walking. En este estudio se incidía en la técnica diagonal derivada del esquí de fondo y se combinaba la marcha nórdica con diversos ejercicios de fortalecimiento muscular y estiramiento. A esta nueva técnica, Marko Kantaneva la bautizó como Sauvakävely y luego finalmente como Original.

Metodología de los 10 pasos

La técnica Metodología de los 10 pasos, o técnica también llamada INWA, avalada por la International Nordic Walking Federation-INWA, se basa en una metodología de 10 pasos.
Esta técnica se basa en los principios siguientes: caminar natural y correcto, postura y alineación del cuerpo correcta, estabilidad central, uso activo de los músculos de la espalda y el abdomen, uso adecuado de la técnica específica de los palos -técnica similar al esquí de fondo-.2

ALFA-247

La técnica ALFA-247, avalada por la International Nordic Fitness Organisation-INFO, una de las técnicas existentes más actuales, resulta una variante de la anterior y se puede destacar el significado que le otorga a sus cuatro siglas:3
  • A – Andar derecho. El objetivo es mantener erguida de una forma natural la columna vertebral para obtener un movimiento funcional y saludable para la espalda.
  • L – Largos los brazos. A través del brazo largo durante las fases de impulso y recobro, se garantiza el funcionamiento óptimo de la musculatura del brazo y el tronco. No se trata de tener un brazo estirado y tenso, sino de movimientos amplios.
  • F – Formar un triángulo. Clavar el bastón en un ángulo aproximado de 60º según esta técnica aporta al practicante la combinación idónea entre apoyo y sistema de entrenamiento.
  • A – Adecuar el paso. El objetivo es adaptar la longitud del paso a cada situación. La longitud del paso depende del alcance del movimiento de impulso del brazo, o sea, de cuánto avanzo con relación al bastón que soporta el peso. Además, la longitud del paso depende del terreno, el suelo y por último también de la constitución física del practicante.

Bastones

Los bastones de caminata nórdica o Nordic Walking suelen ser de carbono, de una mezcla de carbono y fibra de vidrio o de aluminio. El carbono garantiza una mejor amortiguación que el aluminio y es más estable. Un taco de goma intercambiable absorbe los golpes y el ruido al chocar el bastón con el asfalto.
La longitud de los bastones se calcula multiplicando la estatura por 0,66/0,68 ó 0,7. Sobre todo al principio, no deben ser muy largos, pues un bastón demasiado largo obstaculiza el correcto desarrollo del movimiento.
Una empuñadura especial con correas asegura que la transferencia de la fuerza de la mano al bastón sea óptima.
Existen gran cantidad de variedades en cuanto a diseños de dragoneras y sistema de fijación, siempre en relación al fabricante de bastones. Cabe destacar también que en la técnica llamada EXERSTRIDER, no se usan dragoneras sino una empuñadora especialmente ergonómica, lo que lógicamente revierte en la técnica aplicada al no poder soltar el bastón.

Competiciones

A nivel internacional, existen actualmente un par de Campeonatos del Mundo de Nordic Walking. Son los disputados en Portland, EE.UU., y en Roding, Alemania.
El Campeonato del Mundo de Nordic Walking de Portland se inició en el año 2006 y tiene una muy escasa participación (menos de una decena de marchadores entre hombres y mujeres), siendo disputado dentro de la Maratón de Portland.4
El Campeonato del Mundo de Nordic Walking disputado en Roding se inició en el año 2013 y acoge a marchadores exclusivamente europeos, estando bajo el control de la International Nordic Walking Federation-INWA.5
Por otra parte, existe un Ranking Mundial de Nordic Walking (WR-NW) con los Récords del Mundo de Nordic Walking. Éstos son establecidos en pista, ruta o playa, en pruebas de fondo, de ultraresistencia (distancias superiores al maratón de 42,195 km) o de varios días de duración.6
Las principales pruebas de Nordic Walking están supervisadas por jueces de eventos de Nordic Walking o atletismo y obligan a mantener el contacto con el suelo de al menos un pie y uno de los bastones, la técnica en diagonal, etc.7

Véase también

Notas y referencias

Enlaces externos

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lunes, 29 de diciembre de 2014

La manera más ágil de perder grasa de la panza


UN ESTUDIO REVELÓ QUE EXISTE UNA MANERA MÁS ÁGIL DE PERDER GRASA DE LA PANZA

Promete

Un estudio reveló que existe una manera más ágil de perder grasa de la panza con tan solo veinte minutos de ejercicio diario con pesas.


 La investigación realizada por la Escuela de Salud Pública de Harvard descubrió que personas que permanecieron realizando estos ejercicios ganaron menos grasa alrededor de su abdomen, publicó el Portal Eonline.
Las investigaciones demostraron que los hombres que se ejercitaron con entrenamientos de gimnasio no ganaron rollitos en la panza en comparación con aquellos que realizaron trabajos aeróbicos.
Hombres y mujeres se diferencian a la hora de realizar ejercicio y de aumentar peso pero en este caso funcionan ambos sexos por igual.
Después de levantar pesas el cuerpo sigue quemando calorías hasta 48 horas.
Los expertos detallan lo bueno que son los entrenamientos diarios para todas las personas. Por lo menos una vez a la semana se deben trabajar los músculos.